miércoles, 12 de octubre de 2011

La audiencia nacional de la razón a Greenpeace y rechaza el hundimiento de la fragata "Baleares" en Calviá

Greenpeace reclama al PP que retire la Proposición no de ley que instaba a hundir el buque de guerra en el entorno de la Reserva Marina de Calvià
Reportaje - octubre 11, 2011Greenpeace y el Ministerio de Medio Ambiente han ganado el contencioso-administrativo que interpuso en la Audiencia Nacional el Ayuntamiento de Calvià. El Ministerio denegó en 2007 al Govern balear el permiso para hundir la fragata "Baleares" a tan solo 100 metros de la Reserva Marina de Calvià. La Consellería de Agricultura y Pesca del Govern balear recurrió esa denegación, y el recurso fue desestimado por silencio administrativo. La Consellería admitió esa nueva denegación y no acudió a los tribunales, pero sí lo hizo el Ayuntamiento de Calvià.
El fallo de la Audiencia Nacional indica que el Ayuntamiento de Calvià no tiene legitimación para promover un permiso de ocupación del dominio público marítimo-terrestre -que habría sido necesario para el hundimiento del barco de guerra de acero- después de que la propia Consellería no impugnara la resolución de la Dirección General de Costas del Ministerio de Medio Ambiente.

"Este fallo judicial supone una victoria para el medio ambiente ya que reconoce el impacto ambiental que habría supuesto el hundimiento de la fragata de acero en un entorno tan sensible como la Reserva Marina de Calvià", ha declarado Pilar Marcos, responsable de la campaña de Costas de Greenpeace. "Esperamos que el PP acate este pronunciamiento judicial y retire su Proposición no de ley que persigue presionar al Ministerio de Medio Ambiente para que desbloquee la vía administrativa y que hunda el pecio por encima de la legalidad vigente", ha añadido Marcos.

De hecho, en los fundamentos jurídicos de la sentencia la Audiencia confirma la propia resolución de 2007 del Ministerio que destaca que no se profundiza ni evalúa la descontaminación y acondicionamiento específico del buque de guerra de 133 metros de eslora para utilizarlo como arrecife artificial y que aquel contaminaría con metales pesados el medio marino y supondría un incumplimiento de la Directiva Marco del Agua.

Por último la organización ecologista insta a la promoción del turismo y el buceo sostenible en el litoral balear, y que se respeten las directrices del Ministerio de Medio Ambiente sobre instalación de arrecifes artificiales, que aconsejan no utilizar buques de acero para la creación de arrecifes, pues incluso con "un teórico proceso de descontaminación que garantizara un 100% de eficacia, produciría la incorporación paulatina al medio de metales".

Greenpeace demanda que para futuros proyectos de arrecifes artificiales se respecte el ecosistema marino del fondo y descarte cualquier idea de crear un arrecife en un fondo arenoso de alto valor ecológico y pesquero como es el entorno de la Reserva Marina de las Islas Malgrats.

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