20 agosto 2009
Sara Obama, abuela del presidente de EU, mira una de sus lámparas después de que miembros de Greenpeace instalaran un sistema de energía solar en su casa en Kenia.
KOGELO, Kenia — Jóvenes de Kogelo, junto con la Generación Solar de Greenpeace instalaron paneles solares en la escuela “Senador Barak Obama”, y en el tejado de la casa de Mama Sarah, abuela del presidente de EEUU. De esta manera, los jóvenes ecologistas quieren abordar el problema de la “pobreza energética” y el cambio climático.
"Estoy muy contenta de que mi casa haya mejorado gracias a la energía solar y me aseguraré de que mi nieto lo sepa. La energía solar es limpia, segura y asequible, a diferencia del queroseno que se utiliza en esta zona. Además, ahora tenemos jóvenes calificados en el pueblo que pueden ayudar en el mantenimiento de los sistemas", dijo la abuela de Obama.
La instalación de paneles solares es una parte del taller sobre energía renovable impartido por Generación Solar de Greenpeace, en el que 25 de los participantes pertenecen al Programa Joven de la Comunidad de Kibera (1) y otros son miembros de la comunidad de Nyang'oma Kogelo. Estos jóvenes kenianos están aprendiendo la instalación y el mantenimiento de paneles solares fotovoltaicos para la generación de electricidad, la fabricación de lámparas solares de automontaje y el potencial de su comercialización.
"El taller y las prácticas de la instalación de energía solar son una oportunidad para desarrollar nuestras propias capacidades para aprovechar la energía renovable. No sólo queremos a actuar en contra de los efectos devastadores del cambio climático en Kenia, sino también desarrollar una fuente de ingresos", agregó Robert Kheyi, coordinador del proyecto para el Programa Joven de la Comunidad de Kibera.
Kenia, al igual que muchos otros países de África, se encuentra en la primera línea de los impactos del cambio climático debido a que se han reducido drásticamente las precipitaciones en los años recientets. La sequía ha agravado los problemas en la agricultura causados por el mal uso de la tierra y la desertificación, y hace imposible la utilización a gran escala de la energía hidroeléctrica.
Frente a estos retos, la inversión en tecnologías renovables como la energía solar es una estrategia ganadora que fortalece la economía y protege el medio ambiente, y garantiza al mismo tiempo una energía limpia y la seguridad de suministro. La industria solar está lista y es capaz de ofrecer la capacidad necesaria. No hay ningún impedimento técnico para ello, sólo es necesario el compromiso político para la reconstrucción del sector energético mundial.
"Es hora de que los países industrializados den algo a cambio. En la Cumbre del clima de Copenhague, en diciembre de este año, el presidente Obama y otros líderes del mundo deben ponerse de acuerdo para evitar el caos climático. En sus acuerdos deben incluir la financiación para proyectos de este tipo en todo el mundo en vías de desarrollo para ayudarles a adaptarse y a reducir el cambio climático", explicó Abigail Jabines, coordinadora de la Generación Solar de Greenpeace.
Greenpeace pide que los países ricos contribuyan con 140 mil millones de dólares anuales para apoyar la adaptación al cambio climático, la mitigación y la protección de los bosques en el mundo en los países en desarrollo.
“Cuando sólo quedan 15 semanas para esta reunión de Naciones Unidas sobre el clima en Copenhague, Greenpeace insta a los dirigentes del mundo a que imiten a los jóvenes de Kibera y Kogelo y cambien sus palabras por hechos. Las energías renovables y el combate al cambio climático son dos caras de una misma moneda. Sólo incentivando las energías renovables de una forma equitativa y justa, y adoptando compromisos contundentes de reducción de emisiones de forma inmediata, recuperaremos el tiempo perdido", señaló María José Cárdenas, coordinadora de la campaña de clima y energía de Greenpeace México.
“Cuando sólo quedan 15 semanas para esta reunión de Naciones Unidas sobre el clima en Copenhague, Greenpeace insta a los dirigentes del mundo a que imiten a los jóvenes de Kibera y Kogelo y cambien sus palabras por hechos. Las energías renovables y el combate al cambio climático son dos caras de una misma moneda. Sólo incentivando las energías renovables de una forma equitativa y justa, y adoptando compromisos contundentes de reducción de emisiones de forma inmediata, recuperaremos el tiempo perdido", señaló María José Cárdenas, coordinadora de la campaña de clima y energía de Greenpeace México.
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