miércoles, 11 de diciembre de 2019

Pájaros muertos y sarpullidos: temor en Hong Kong a las intoxicaciones por los 10.000 lanzamientos de gas lacrimógeno

En los seis meses que llevan las protestas, la policía ha arrojado grandes cantidades de gas lacrimógeno, compradas a China, sin aclarar cuál es su composición. El Gobierno dice que los gases hacen menos daño que el humo de una barbacoa. La OMS alerta de que las dioxinas como un compuesto altamente tóxico. "Se han hecho esfuerzos mínimos para proporcionar pautas de descontaminación y protección de la salud", denuncia el artículo de la revista médica The Lancet. REPORTAJE | Hong Kong escribe el manual de las protestas en el siglo XXI

Manifestante durante las protestas de Hong Kong EFE

En estos días, Angel Chan tiene más cuidado a la hora de elegir los lugares de juego de sus dos hijos, de tres y cinco años. "La policía ha arrojado gases lacrimógenos por toda la ciudad y algunas de las personas con las que tengo amistad dicen que a sus hijos les han salido ronchas", afirma. "Sencillamente ya no sé dónde encontrar un lugar seguro".
Su preocupación es algo común entre las madres y padres de Hong Kong que temen el efecto nocivo del gas lacrimógeno sobre la salud de sus hijos. La semana pasada, el grupo Madres de Hong Kong afirmó haber registrado 1.188 afecciones, entre las que había tos, alergias cutáneas y pacientes tan jóvenes como un bebé de dos meses. El grupo ha pedido al Gobierno que haga pública la lista de químicos que componen el gas lacrimógeno usado por la policía.
En los seis meses que lleva la crisis política y los violentos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, la policía ha arrojado unos 10.000 botes de gas lacrimógeno en casi todos los barrios de esta ciudad superpoblada.
El miedo por el efecto nocivo que los gases pueden tener sobre la salud de los residentes se ha disparado tras el hallazgo de pájaros muertos en varios de los barrios donde la policía los arrojó. También, por una enfermedad cutánea por exposición a dioxinas (cloracné) contraída por un periodista en la primera línea de los enfrentamientos.
Hasta ahora, el Gobierno ha dicho que no hay ningún indicio de riesgos para la salud pública o el medio ambiente debido a los gases lacrimógenos, pero se niega a publicar el detalle de su composición química alegando que se comprometería la "capacidad operativa" de la policía.
El secretario de Bienestar Social y Trabajo, Law Chi-kwong, insistió este miércoles en la legislatura de Hong Kong en que el gas lacrimógeno hace menos daño que encender una barbacoa. Según dijo, sólo causa una leve irritación en la piel y vías respiratorias.
"En cuanto a las dioxinas resultantes de los gases lacrimógenos, creo que la literatura demuestra que son mínimas o incluso inexistentes", respondió a los legisladores que preguntaron sobre los posibles efectos en la salud, de acuerdo con un informe de la cadena pública de televisión RTHK. Repitiendo lo que otras autoridades habían dicho antes, Chi-kwong responsabilizó de las dioxinas tóxicas a las vallas de plástico quemadas en las carreteras por los manifestantes.
La policía de Hong Kong lanza gas lacrimógeno durante las protestas de este martes. VIVEK PRAKASH / EFE
La secretaria de Alimentación y Salud, Sophia Chan, también dijo en el Parlamento que las estaciones de monitoreo del Departamento de Protección Medioambiental en las zonas donde se habían lanzado gases no estaban detectando anomalías en los niveles de partículas en suspensión. "Esto demuestra que los gases lacrimógenos no causan ningún aumento significativo en la concentración de partículas en suspensión", dijo.
La Organización Mundial de la Salud cataloga las dioxinas como un compuesto altamente tóxico que puede causar problemas reproductivos y de desarrollo, dañar el sistema inmunológico, alterar las hormonas y provocar cáncer.
Después de que varios países occidentales como el Reino Unido dejaran de exportar gas lacrimógeno a Hong Kong, la policía informó en octubre que lo estaba adquiriendo en China. Kenneth Kwong, exprofesor de química de la Universidad China de Hong Kong, afirma estar particularmente preocupado por el uso de gases fabricados en China, donde se queman a una temperatura superior que en Occidente por lo que sus componentes (entre los que hay cloro, materia orgánica y metales) pueden transformarse en dioxinas altamente tóxicas.
Según Kwong, las dioxinas se acumulan en el cuerpo humano y no pueden eliminarse. "El Gobierno debería enseñar las pruebas en lugar de hacernos adivinar", dice. Los residentes de Hong Kong y miembros de la legislatura no entienden el motivo de la opacidad y exigen que el Gobierno hable claro para recuperar la confianza. "No nos dicen cuál es la composición del gas y esperan que pensemos que está todo bien, ¿creen que somos estúpidos?", sostiene Angel Chan.
En opinión del legislador Kenneth Leung, el Gobierno está disparando piedras contra su propio tejado y los temores por la salud podrían desencadenar otra crisis política: "Un problema de salud pública se está convirtiendo en un problema político, se está profundizando la desconfianza de la gente en el Gobierno y aumentando su descontento".
En un artículo publicado en octubre por la revista médica The Lancet, la profesora de Medicina de la Universidad China de Hong Kong Emily Chan sostiene que el lacrimógeno arrojado en estaciones de metro, cercanías de centros comerciales y zonas de alta densidad residencial podría haber dejado a la población expuesta a altas concentraciones del gas durante períodos prolongados. "Se han hecho esfuerzos mínimos para proporcionar pautas de descontaminación y protección de la salud", denuncia el artículo.
Un grupo formado por miembros actuales y anteriores del consejo asesor medioambiental publicó una carta abierta pidiendo a la líder de la ciudad, Carrie Lam, una evaluación de las posibles consecuencias para la salud pública del uso extensivo de gases antidisturbios y la implementación de medidas que reduzcan la crisis y el uso de estas sustancias.
Traducido por Francisco de Zárate
Fuente: The Guardian

    El 70% de los incendios en la Amazonia brasileña se da en zonas de explotación ganadera de empresas cárnicas

    Una investigación revela que los incendios de este verano en la Amazonia brasileña fueron tres veces más habituales en las zonas destinadas a la producción de carne. De las 554.000 alertas de incendio entre julio y septiembre, unas 376.000 (70%) sucedieron en las zonas explotadas por empresas cárnicas. "Una correlación teórica no implica causalidad y lleva a conclusiones erróneas", ha declarado un portavoz de JBS, el mayor productor mundial de carne.

    Imagen de un incendio en la Amazonia. MAYKE TOSCANO/ SECOM-MT

    Un nuevo estudio revela que este verano los incendios fueron tres veces más habituales en las zonas destinadas a la producción de carne que en el resto del Amazonas. Los hallazgos del estudio ponen una vez más el foco de la atención pública sobre la poderosa industria ganadera brasileña y su relación con la deforestación de la selva amazónica en paralelo a la celebración de la cumbre climática de Madrid, la COP25.
    Hace dos años, la ONG brasileña Imazon recopiló datos que le permitieron calcular las zonas productoras y vendedoras de carne en el Amazonas. Identificaron 128 mataderos y lograron establecer las zonas de las que con mayor probabilidad esas instalaciones obtienen el ganado que posteriormente procesan.
    Ganaderos en la Amazonía EFE / JOÉDSON ALVES
    Gracias a entrevistas telefónicas con personal de los mataderos o calculando medias a partir del funcionamiento de otras instalaciones, los investigadores recopilaron información sobre las distancias máximas de las que los mataderos compran el ganado.
    Los investigadores modelaron esos datos y los cruzaron con variables locales como carreteras, ríos navegables y pautas climáticas para calcular cuál sería el mayor radio de compra posible de cada matadero. Las zonas de compra de ganado cubren cientos de kilómetros y se solapan entre diferentes empresas. Al agregarlos, los datos ofrecen una imagen completa de las zonas del Amazonas destinadas a la cría de ganado para su conversión en carne.
    Con una metodología diseñada por la organización sin ánimo de lucro centrada en la sostenibilidad Chain Reaction Research, The Guardian y el BIJ lograron mapear los datos de las alertas de incendio de la NASA en la zona definida por la ley como Amazonia y han descubierto que de las 554.000 alertas entre julio y septiembre, unas 376.000 – alrededor del 70% – sucedieron en las zonas de compra de empresas cárnicas. Y eso pese a que esa zona, en superficie, no llega a la mitad de lo legalmente denominado Amazonia.
    Algunas de las empresas cárnicas más grandes del mundo trabajan en esa zona. Más de un cuarto de millón de alertas por incendio nacieron en el territorio controlado por JBS, el mayor productor mundial de carne. Sus fábricas exportan a la Unión Europea.
    Hubo casi 80.000 alertas de incendio en las zonas que se cree utiliza Marfrig, la tercera exportadora brasileña de carne, para comprar sus reses. Y más de 66.000 alrededor de los mataderos de la empresa Minerva. Estos tres envasadores de carne dominan el Amazonas brasileño y son responsables de las casi la mitad de las reses sacrificadas en la región, según datos de Imazon.

    "Una correlación teórica no implica causalidad"

    En respuesta al trabajo publicado por The Guardian y el Bureau of Investigative Journalism (BIJ), varias eurodiputadas han pedido a la Unión Europea que bloquee el acceso de aquella carne que pudiera estar vinculada a la deforestación. La diputada finlandesa Heidi Hautala sostiene que "es absolutamente urgente que la Unión Europea adopte una obligación legal para las empresas europeas que garantice que su cadena logística esté libre de deforestación".
    Las empresas JBS, Marfrig y Minerva han respondido que están comprometidas con el objetivo de lograr una cadena productiva de "deforestación cero" y que siguen a todos sus suministradores para asegurarse de que sucede.
    Un portavoz de la empresa JBS declara que "una correlación teórica no implica causalidad y lleva a conclusiones erróneas". "JBS trabaja para articular que actores relevantes y empresas sumen sus fuerzas para proteger el Amazonas", añade.
    "Si se considera que por cualquier razón alguna finca no cumple con nuestras políticas respecto a la sostenibilidad del producto, entre las que se incluye la deforestación, se bloquea en nuestra cadena de suministro… ni estamos implicados ni perdonamos la destrucción del Amazonas", insisten desde JBS. 
    Marfrig también afirma que bloquea cualquier finca que descubre que está implicada en la deforestación y que ha comenzado a vigilar la erupción de incendios en Agosto de este año. "Cuando se identifica una superposición de zonas entre nuestras tierras y los lugares donde comienzan los incendios hay una alerta que evalúa las compras", indica.
    Minerva, por su parte, sostiene que no hay pruebas de que haya comprado animales de ranchos donde se hayan registrado incendios y culpa al clima por la crisis de este año: "No hay ninguna conexión demostrable con las actividades de la industria ganadera".
    En otra investigación se han descubierto incendios en al menos tres ranchos de los que se sabe que venden ganado directamente a mataderos de JBS. En un trabajo conjunto con Repórter Brasil, el BIJ descubrió que al menos una de esas instalaciones exporta carne y cuero a todo el mundo. 
    Aunque JBS, Marfrig y Minerva dicen que el ganado que compran no procede de zonas deforestadas de manera ilegal, también aceptan que no pueden conocer el origen de la totalidad de sus insumos porque en muchas ocasiones el ganado se mueve entre miles de ranchos de alimento, cría y engorde.
    Vacas pastando en el Amazonas IGUALDAD ANIMAL
    Se cree que la industria cárnica es una de las causas principales de la deforestación en el gran Amazonas. Los rancheros y propietarios de ganado son responsables del 80% de la deforestación en cada uno de los países que comparten Amazonas, según un estudio de la Universidad de Yale.
    JBS, Minerva y Marfrig admiten que no pueden vigilar todos los ranchos que se encuentran en su cadena de trazabilidad. "Hoy, ninguno de los actores de la industria es capaz de trazar a sus suministradores indirectos", explican desde Minerva. Marfrig sostiene por otro lado que más de la mitad del ganado que sacrifica proviene de esos suministradores indirectos.

    Las tres empresas dijeron que trabajan junto al Gobierno de Brasil y organizaciones no gubernamentales para solucionar ese punto ciego en sus cadenas de suministro. JBS explica: "Hemos estado trabajando con las autoridades locales, los Gobiernos y el conjunto de la industria para conseguir acceso a los datos e instrumentos requeridos para solucionar este problema".

    Marfrig agrega que pide información sobre la compra del ganado a sus suministradores y Minerva que se necesita más cumplimiento de la ley en todas las etapas del proceso.
    Los incendios de este verano en el Amazonas han resonado en todo el mundo. No hay pruebas de que los incendios comenzaran en fincas que abastecen a JBS, Manfrig o Minerva, pero la existencia de ese parche de ranchos en la selva podría estar exacerbando las consecuencias de incendios que comienzan en otros lugares. Yavinder Malhi, profesor de Ciencia de los Ecosistemas en la Universidad de Oxford, contextualiza: "El clima es más seco porque los árboles capturan menos evaporación".
    Los expertos dicen que el incremento de incendios ha estado causado directamente por un aumento de la deforestación: la quema intencional de árboles que habían sido talados meses antes y no incendios aleatorios. Malhi cree que "una vez que limpias el bosque para abrir espacio a una finca, hay mucho material muerto tirado por ahí y los finqueros esperan a la temporada seca para poder quemar todo eso".
    La deforestación está siendo un tema central en las conversaciones sobre cambio climático que suceden en Madrid. Varias empresas importantes en el Reino Unido han escrito al Gobierno brasileño para pedir que emprenda acciones urgentes.
    En respuesta a todo lo descubierto, las diputadas Manon Aubry y Heidi Hautala han pedido que se tomen medidas. "No puede ser responsabilidad del consumidor que lo que encuentra en las estanterías de los mercados europeos se produzca de manera sostenible", afirma Hautala. "El consumidor tiene que ser capaz de confiar en que sólo se vende en Europa lo producido con responsabilidad".
    Aubry pide que se piense de nuevo sobre el Acuerdo Comercial entre la Unión Europea y el Mercosur que incrementaría la importación a Europa de productos brasileños y otros países sudamericanos. "La Unión Europea también tiene que cuestionar el impacto de los acuerdos de libre comercio que van en detrimento del planeta y sus habitantes. Un acuerdo con el Mercosur empeoraría la situación y aceleraría la deforestación en la Amazonia", afirma. 
    "El resultado de la investigación muestra que los incendios y la deforestación continúan sucediendo en la cadena de suministro de JBS pese a las políticas y compromisos adoptados por la empresa. Es muy urgente que JBS tome medidas al respecto", señala Marco Tulio García, responsable de la investigación en Chain Reaction.
    JBS ha borrado recientemente una página web en la que los consumidores podían buscar códigos de producto para localizar las coordenada de la última finca en la que estuvo el animal antes de ser sacrificado. Esa medida ha sido calificada por los medios especializados como una reducción en su transparencia. Ahora se redirige a los consumidores a otra página donde sólo se facilita el nombre y municipio de cada rancho.
    La empresa indica que "debido a cuestiones legales sobre protección de datos en Brasil, la compañía ha limitado parte de la información de terceros que ofrece en su página web. JBS tiene una política de transparencia firme".
    Traducido por Alberto Arce
    Fuente The Guardian

    Groenlandia pierde hielo siete veces más rápido que en la década de 1990

    Los nuevos hallazgos científicos constatan que Groenlandia ha perdido 3,8 billones de toneladas de hielo desde 1992. La tasa de pérdida de hielo ha aumentado de 33 000 millones de toneladas al año en la década de 1990 a 254 000 millones de toneladas al año en la última década. egún las predicciones, el derretimiento del hielo de Groenlandia causará que unas 400 millones de personas sufran inundaciones debido a la subida del nivel del mar.

    Vista general de un iceberg situado al lado de la aldea de Innaarsuit, en el municipio de Avannaata, Groenlandia. EFE

    Groenlandia pierde hielo siete veces más rápido que en la década de 1990, según un estudio que publica la revista Nature en el que han participado cerca de un centenar de científicos de 50 organizaciones internacionales y que pone de manifiesto su efecto sobre el aumento del nivel del mar.
    Los hallazgos constatan que Groenlandia ha perdido 3,8 billones de toneladas de hielo desde 1992, lo suficiente como para aumentar el nivel mundial del mar en 10,6 milímetros.
    La tasa de pérdida de hielo ha aumentado de 33 000 millones de toneladas al año en la década de 1990 a 254 000 millones de toneladas al año en la última década, es decir, siete veces más en casi tres décadas.
    Los datos no incluyen los de 2019, lo que podría marcar un nuevo récord debido al derretimiento generalizado del verano. Se trata, según la Universidad de Leeds (Reino Unido), del cuadro más completo sobre la pérdida de hielo de Groenlandia hasta la fecha; para ello, los científicos combinaron 26 estudios para calcular los cambios en la masa de hielo entre los años 1992 y 2018. Además, utilizaron datos de once misiones satelitales, entre ellos cifras del volumen, flujo y gravedad de la capa de hielo.
    Esta evaluación ha sido dirigida por Andrew Shepherd, de la Universidad de Leeds, y Erik Ivins, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en California. Además de la NASA, el trabajo ha contado con la participación de la Agencia Espacial Europea (ESA).
    En 2013, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) predijo que el nivel mundial del mar aumentaría en 60 centímetros para el año 2100, lo que pondría en riesgo a 360 millones de personas debido a las inundaciones costeras anuales.
    Sin embargo, este nuevo estudio demuestra que las pérdidas de hielo de Groenlandia aumentan más rápido de lo esperado, en consonancia con el escenario más adverso de calentamiento global del IPCC, el cual predice siete centímetros más en el nivel del mar (67 en total).
    "Como regla general, por cada centímetro de aumento del nivel del mar, otros seis millones de personas están expuestas a inundaciones costeras en todo el planeta", resume en el comunicado Shepherd.
    Así que según las tendencias actuales, el derretimiento del hielo de Groenlandia causará que unas 400 millones de personas sufran inundaciones debido a la subida del nivel del mar: "estos no son eventos improbables o de pequeños impactos, sino que están ocurriendo y serán devastadores para las comunidades costeras".
    Los investigadores, entre los que se encuentra la empresa española IsardSAT, también utilizaron modelos climáticos regionales para constatar que detrás de este derretimiento del hielo está el aumento de la temperatura del aire y de las temperaturas oceánicas.

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    lunes, 9 de diciembre de 2019

    Greta Thunberg cede su voz a los jóvenes del Sur global en la COP25: "Es su historia la que debe ser contada"

    La adolescente sueca participa en un acto junto a otros jóvenes en la zona azul de la Cumbre del Clima, pero rechaza protagonizar el encuentro. "Los indígenas son los que más están sufriendo". La activista utiliza su relevancia para hacer llegar un mensaje aunque mediante los testimonios de otros: "Tenéis que tomar las decisiones correctas". "¿Cuántas vidas más deben perderse en África para que toméis la crisis climática en serio? Los países desarrollados deben estar avergonzados", han dicho los compañeros de Thunberg.

    Una de las representantes de Fridays for Future que s compareció en la rueda de prensa de Greta Thunberg.

    La agenda de Greta Thunberg en Madrid está siendo de lo más intensa, y su figura convertida ya en un símbolo de la lucha contra la crisis climática amenaza con eclipsar la propia Cumbre del Clima.
    Esta mañana ha estado finalmente en la Zona Azul, la parte oficial de la COP25, para ofrecer una rueda de prensa junto a Luisa Neubauer, representante de Fridays for Future Alemania. "Los indígenas son los que más están sufriendo la crisis. Es importante hablar sobre los indígenas porque están sufriendo y sus derechos están siendo violados en todo el mundo. Ellos han vivido en armonía con la naturaleza durante cientos de años. Tenemos que escucharlos porque ellos tienen un conocimiento que necesitamos en estos tiempos cruciales", ha concedido la activista después de que el resto de compañeros hicieran sus intervenciones.
    Consciente del efecto que genera y de cómo su propio nombre se ha convertido en un símbolo más potente que su propio movimiento, Fridays for Future, Greta Thunberg ha acudido esta mañana a Ifema para no hablar. Junto a Luisa Neubauer se ha dirigido a las decenas de periodistas presentes diciéndoles que sus historias –las de dos jóvenes europeas. blancas, de posición económica privilegiada– se ha contado una y otra vez, pero no es la que de verdad necesita ser contada. “Las historias que tenemos que escuchar están en el Sur global, porque en este momento hay personas que están sufriendo y muriendo. Luisa y yo queremos utilizar esta plataforma y esta atención para compartir las historias que es necesario compartir. 
    "Tenéis que tomar las decisiones correctas", ha exigido Krisha que viene desde Filipinas. "¿Cuántas vidas más deben perderse en África para que toméis la crisis climática en serio? Los países desarrollados deben estar avergonzados", ha dicho otra de las compañeras de Thunberg. Desde Chile, las frases han hecho hincapié en la crisis social que obligó al presidente sudamericano, Sebastián Piñera, ha no albergar la cumbre: "Desde que se suspendió la COP en Chile, los medios se han olvidado de nosotros. Parece que hay vidas que valen más que otras. Nuestras vidas no están abiertas a negociación. Nuestro planeta no está en venta".
    Greta Thunberg en la rueda de prensa de este lunes en la COP25.
    Luisa Neubauer es una estudiante alemana de Geografía, militante de Los Verdes y embajadora de Juventud Política de Desarrollo de una ONG llamada ONE. Esta joven de 23 años ha denunciado en su tesis ‘Estrategias para inversiones financieras sostenibles’ el lobby de la industria de combustibles fósiles. 

    Sin parar desde el viernes

    El mismo viernes que llegó desde Lisboa, Greta se presentó por sorpresa en Ifema para encontrarse con jóvenes activistas. Por la tarde participó en una rueda de prensa de la Cumbre Social en La Casa Encendida con una inusualmente numerosa convocatoria: más de 400 periodistas acreditados. Desde allí se dirigió a la Marcha por el Clima. Pero por mucho que lo intentó, la afluencia de personas a esta manifestación que acabó siendo multitudinaria y la expectación que genera su presencia le impidieron –por cuestiones de seguridad– hacer con los demás el recorrido de Atocha a Nuevos Ministerios. Así que tuvo que dirigirse en coche eléctrico hasta el final del trayecto para subir al escenario y pronunciar un aplaudido discurso que comenzó con unas pocas frases en español. 
    Rueda de prensa de Fridays for Future en la COP25.
    El domingo ha estado también en la Universidad Complutense, donde se ha reunido con otros organizadores de la llamada contracumbre –la Cumbre Social– para planificar la siguiente semana de la COP25, la semana decisiva, en la que tienen que culminar las negociaciones entre los países participantes.  
    Este lunes –festivo en Madrid y otras siete comunidades– ha participado en esta rueda de prensa y más tarde tiene previsto un acto con la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, promovido por Unicef. Del resto de sus planes aún no se sabe nada. Su oficina de prensa va informando con cuentagotas de sus próximos pasos. Sí es probable que participe en un acto más esta semana, aunque casi se descarta que se quede hasta el cierre de la COP25, previsto para este viernes 13.