Hace ya muchos años alguien inventó el dicho: “Hecha la ley, hecha la trampa” y todavía hoy en día se puede aplicar a miles de aspectos de nuestras vidas
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Jueves, 28 enero 2010
En Europa, por ejemplo, ya hace mucho tiempo que se hace “la trampa” para evitar las leyes de la Unión Europea que regulan el reciclaje de residuos, sobre todo los eléctricos y electrónicos. La trampa en este caso consiste en exportar los residuos a Asia, África o América del Sur y evitar así las restricciones europeas de reciclaje de residuos. Parece mentira que hayamos llegado hasta el punto que enviar un barco a China salga más económico para una empresa que reciclar los desechos aquí mismo.
Pero si esto es así es sólo por la sencilla razón que los desechos, una vez llegados a su destino, no son recicladao, sencillamente son vertidos o incinerados. La Unión Europea trabaja desde hace tiempo para evitar estas prácticas que en la mayoría de los casos son ilegales. No somos los únicos, si bien los EE.UU. cada vez más, se sitúan al frente de la bandera del reciclaje las leyes de este país para la exportación de desechos son también de las más blandas, y en muchos casos la exportación se hace de forma totalmente legal.
Por esto, países como Holanda han implantado sistemas de inspección de residuos mediante RAYOS X y análisis informáticos con tal de frenar el tráfico. Y se que no es ningún secreto que el puerto de Rotterdam tiene rutas directas de desechos dirección China, Indonesia, India y África, y en muchas ocasiones estos residuos tóxicos son tratados por niños.
Pero no sólo Holanda practica este tipo de exportación desde Europa, de hecho este julio en Brasil interceptaron hasta 25 contenedores llenos de residuos tóxicos de origen inglés. La empresa Alfatech denunció que lo habían engañado puesto que ellos creían transportar otros productos pero sacar el agua clara siempre será complicado. Unos meses antes del asunto de los contenedores británicos en Brasil, la agencia ANSA puso un dispositivo GPS en un televisor viejo y lo tiró a un vertedero inglés. El televisor poco a poco se fue moviendo hacia a la costa dónde embarcó finalmente en un barco dirección Lagos, Nigeria, de forma ilegal puesto que la ley inglesa exige que los residuos electrónicos sean desmontados y reciclados por contratistas especializados, pero cada año llega en África casi un millón de toneladas británicas.
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monsostenible.net
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