sábado, 3 de abril de 2010

El coche eléctrico ya está aquí


El año 2010 verá la puesta de largo del coche eléctrico ‘de verdad’, sin motor auxiliar de gasolina y con prestaciones similares a las de los automóviles actuales. Texto: Rafael Carrasco
El disparo de salida lo han dado las marcas japonesas, pero en este momento toda la industria automovilística vive una frenética carrera tecnológica para no quedarse atrás y, de paso, salir de la crisis que vive el sector desde 2008.
Hasta ahora, los vehículos eléctricos o EV eran pequeños coches parecidos a los carritos de golf, de escasa potencia, que no admitían peso y muy lentos. Se trata de coches de marcas exóticas que no vemos por la tele, como Reva, Aixam-Mega, Famm o Gem. En cambio, lo que se nos viene encima son coches de verdad que superan los 120 kilómetros por hora, en los que puede viajar toda la familia y que circulan por la ciudad, sí, pero también nos llevan al pueblo o a la playa. Porque, a diferencia de las baterías eléctricas anteriores, las actuales de ión-litio aguantan los 150 kilómetros o más. Cierto que tienen la esclavitud de la recarga, pero de eso ya hablaremos más adelante.
Nissan nos ha permitido probar por las carreteras de Ginebra –junto a sus oficinas centrales en Europa–, un modelo similar al Leaf, un vehículo eléctrico para el campo y la ciudad que va a fabricar a gran escala este mismo año para que llegue a las carreteras de media Europa en 2011. En realidad, se trata de un Leaf camuflado bajo una carrocería casi cuadrada que nada tiene que ver con la línea estilizada y aerodinámica del coche que veremos circular pronto por todas partes. Pero, ¿para qué todo esto? Pues para evitar el espionaje industrial antes de su presentación, algo que, por lo que parece, no es desconocido en el sector del motor. De hecho, condujimos el coche con una escolta por delante y otra por detrás, además de un fornido asesor dentro del espacioso habitáculo. No vayamos a ser unos agentes de la competencia que estén pensando en aprovechar cualquier despiste del personal de Nissan para abrir el capó y conocer antes de tiempo los secretos del más moderno y evolucionado coche eléctrico del mundo.
Rápido y con sonido futurista
Cautelas aparte, la conducción es muy suave. Se trata de un coche muy fácil de manejar, aunque con un cambio automático al que cuesta un poco acostumbrarse. Más molesto es el volante a la derecha. No en vano este vehículo viene directamente de Japón, donde conducen a la inglesa, por el lado izquierdo de la carretera.
Otra cosa que llama la atención es lo extremadamente silencioso que es: a más de 40 kilómetros por hora, el motor deja de hacer ruido y sólo se escucha levemente la rozadura de los neumáticos en las bien asfaltadas carreteras suizas y, sobre todo, el viento, casi como una bicicleta. Una bendición contra el ruido, sí, pero también una licencia para correr, puesto que a 130 kilómetros por hora, sin ruido y sin vibraciones, se tiene la misma sensación de velocidad que a 80. El problema es que puede convertirse en un peligro para los peatones o los ciclistas, que no ven ni oyen venir el vehículo a gran velocidad. Imagínese el riesgo para los turistas continentales de miles de estos coches silenciosos circulando por Londres o cualquier ciudad donde se conduzca por la izquierda. Por ese motivo, los ingenieros de las marcas con proyectos de EV están desarrollando ruido. Nissan, por ejemplo, ha anunciado que el Leaf emitirá un sonido parecido al de los coches volantes de la película Blade Runner, “un sonido bonito y futurista”, según aseguran. También incorporan la más moderna informática para avisar a los servicios de emergencia de dónde se encuentra el vehículo robado o en qué punto hemos sufrido un accidente, cuánta batería nos queda y si debemos parar en el próximo punto de recarga. Igualmente, podremos encender la calefacción o el aire acondicionado con el móvil cinco minutos antes de montarnos en el coche.

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